Expo Pintura (05-08)
(Pinturas comentadas a pie de página)
(Todas las obras que se muestran han sido pintadas por los autores de la web.)
Fuego, luz. Conexión con el alma:
En esencia, ese paisaje boscoso con sus colores cálidos, naranjas, rojos y amarillos, configuran la expresión de la energía vital, la conexión con la tierra y su calor interno, invitando a la acción. La interconexión del rojo, supervivencia espiritual, con los amarillos y su fusión sugieren creatividad, calor, pasión, voluntad, alegría, entusiasmo, explosión de luz, vitalidad. Apuntan al sol, dador de vida. Señalan la apertura del corazón, la alegría de vivir, la conexión con la luz, la estimulación de la mente. El amarillo y el dorado simbolizan luz espiritual, iluminación, despertar, energía, dando calidez e interacción en las relaciones, tratando de apaciguar el fuego y reconducir emociones de entusiasmo y propósito. Los árboles, en general, representan la conexión entre el cielo y la tierra. Son el nexo que recoge la vitalidad y la intención de la existencia. La vegetación, son el punto de referencia entre la expectativa de lo humano y lo divino, la interconexión de la vitalidad animal y vegetal. Son la guía para la conexión de lo humano con el alma.
Tierra. Conexión con la integración:
En su conjunto, las dos pinturas forman la complementariedad, la polaridad, la vibración de las sinergias y las propiedades de la luz, expresada en colores. Esta representa la tierra, el elemento material, al que se fijan los otros destellos, en este caso representados con colores fríos, verdes y azulados. Espiritualmente representan la paz interior, la calma, serenidad, sanación. A diferencia de los colores cálidos que impulsan hacia afuera, los fríos invitan a la introspección, a buscar adentro, conectando con los valores de la esencia. El verde representa la armonía con la naturaleza, se asocia con la sanación; su vibración lo vincula con el corazón, con la renovación de la vida a través de la clorofila y de la fotosíntesis. Los tonos de verde dan apacibilidad, frescura, invitando a la quietud emocional, favoreciendo esa conexión con el todo a través de ese vínculo interior en donde reside la Esencia del Ser. Representa, en la vibración del verde, el complemento con el naranja compartiendo el amarillo, la conexión con la integración de una luz que invita a la acción, pero de manera sutil y apacible, con equilibrio y armonía.




