Expo Pintura (45-47)
(Pinturas comentadas a pie de página)
(Todas las obras que se muestran han sido pintadas por los autores de la web.)
47. Religión, civilización y creencia:
Esa visión simbólica entre lo figurativo y lo imaginado gira en torno a la idea de la Divinidad. La pintura conforma un conjunto intuitivo que apunta a la comunión con el Todo. Esa integración en el arriba y el abajo entre las tonalidades cálidas y el fondo morado y azul que representa el cielo, la tierra y el mar como una trilogía inseparable. Es el elevarse hacia el cielo y como árbol extender las raíces en la tierra y en el mar. La integración de las energías apunta a la religión como conexión de la Divinidad, con la interacción de ser partícipes en lo interno y externo como manifestación de la Energía, sin intermediarios, sin credos ni dogmas, con confianza y consciencia. La parte superior a semejanza de catedral no apunta a las iglesias, sino simbólicamente a la esencia que motiva la conexión entre la Unidad de lo celestial con lo terreno. La vida que cada ser humano lleva a cuestas es su religión, sin necesidad de religarse, porque nunca ha estado desligada de los designios que configuran su Esencia, sin deseo de acatar doctrinas, ni dogmatismos. Cada línea representa el propósito, los éxitos, fracasos, luces y sombras, deseos y realidades. El Todo se configura como un entrelazado de líneas que simbolizan situaciones, circunstancias y propósitos, aventando a la integración a la conexión de cuanto existe, atendiendo a esa humanidad-divinidad compartida, sin culpabilidades ni lamentos, sólo determinación, propósito y voluntad de Ser.



